Cuatro años de Homoerótica Azul~

Si miro hacia atrás, me sorprenden las muchas veces en las que se me ha pasado por la cabeza tirar la toalla. No es una queja, es lo que siento desde que empecé, a finales de 2012. No sé por qué me sigo emperrando en esto de escribir y, sobre todo, en creer que algún día llegaré a algún lugar que ahora desconozco. Porque al final se trata más de un reto personal que de otra cosa, el demostrarme que puedo llevar a cabo un proyecto, una idea si me lo propongo.

Me siento como pez en el agua entre las 27 letras que conforman nuestro abecedario, buceo entre ellas y me reconozco en sus curvas y protuberancias. AMO mi lengua y me veo reflejada en ella, especialmente con el paso del tiempo y de los años... Por no hablar de morfologías, sintaxis, gramática y ortografías 😍

Desde que tengo un idilio con la narrativa y sus artes, el concepto de literatura ha adquirido para mí un mundo propio, complejo y casi infinito...

Lo sé, estoy divagando... pero un poco no hace daño, ¿verdad? 😄



Hoy hace 4 años que empecé algo que ni siquiera soñé. Las circunstancias personales y profesionales me revelaron la escritura como vía alternativa a la crisis que sufrí por entonces, y aquí sigo. ¿Qué será de este proyecto dentro de un año? ¿De 3? ¿De 10? No tengo ni idea. De momento sé que el mes próximo publico mi quinto título y a partir de ahí quiero dibujar otro rumbo ligado a las letras. Quién sabe si llevará a buen puerto🙋



Y claro, hoy cumple 2 años El abrazo de Apolo. Un libro que, os confieso, hoy escribiría algunas de sus partes de otra forma. Pero eso no quita para estar orgullosa de él y descubrir entre sus hojas una pequeña parte de mi vida. Si algo revelan mis libros es mi evolución como escritora y la prueba de que estos 4 años han estado llenos de aprendizajes💪

Así que sólo me resta darte las gracias por estos cuatro años, también a esas personas que en algún momento me animaron con sus palabras, gestos y acciones; porque de alguna forma todo esto ha permitido que siguiera creyendo en mis sueños, en mí 🌈

Te hago la misma pregunta que hago cada 30 de diciembre:


¿Vamos a por un quinto año???????????????



Con cariño,
Eleanor Cielo 💙


Comentarios

  1. Buenas noches, Eleanor,

    Vale, pongamos que se tira la toalla, ¿dónde se cae? No muy lejos de nuestro alcance, me temo... Y la baldosa no está siempre tan limpia como para recoger esa toalla y volver a usarla sin antes meterla en la lavadora (por lo general, no vivimos en hoteles donde una camarera la recoge para cambiarla por otra limpia y bien doblada), así que eso de tirar la toalla no es buena idea.
    Bromas a parte, comprendo tu desasosiego, ¿adónde nos lleva todo esto? Supongo que a ninguna parte, como tantas otros proyectos que emprendemos en la vida, y es que la vida misma tampoco lleva a ninguna parte (que se sepa).
    Yo hace tiempo que me hago la pregunta a la inversa; es decir, ¿a dónde me lleva dejar de escribir? Y como tampoco encuentro respuesta, sigo escribiendo. Lo hago ya sin expectativas, más allá de llenar mi vida con lo que todavía me apasionan. El arte nunca lleva a ninguna parte, pero el no-arte, tampoco. Así que si tengo que elegir, elijo seguir creando.
    Otra cosa es si mi elección interfiere en mi modo de vida, limitándome; si la escritura me roba un tiempo del que no dispongo por tener que ganarme la vida. Entonces simplemente no hay elección posible, sino resignarse a escribir de a ratos y como se pueda, a pesar del cansancio de un día a día cargado de otras tareas. (Leer, tomar notas, cavilar libros para cuando el tiempo lo permita...)
    Cuando sí se tiene algo de tiempo ¿por qué no dedicarlo a escribir...cada vez mejor?
    Ya mismo nos regalan otro año nuevo, con sus ratos huecos... ¿Seremos capaces de quedarnos quietas y calladas? No creo.

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    Respuestas
    1. Hola, Laura!
      Toda la razón en lo que dices y muy bueno lo de "¿a dónde me lleva dejar de escribir?". Tal vez sea porque llevo mucho menos tiempo escribiendo y aún me queda mucho por aprender, pero después de 4 años escribiendo sin parar me apetece hacer un parón, hacer otras cosas y verme en relación al tema de la escritura.

      Creo que el quid de la cuestión es lo que comentas, lo de las expectativas. Yo tengo, a veces tal vez demasiadas, y eso al final te genera frustraciones. Ahora mismo no sé si podría escribir un libro sin tener ninguna. Máxime cuando estoy en una etapa de mi vida en la que siento que estoy en una permanente y gran encrucijada: he dejado a un lado otras cosas que me gustan por esto de dedicarme tan a conciencia a lo de escribir y publicar.

      De todas formas, gracias por tus palabras. Este 2017 pienso tomármelo de otra forma y ver qué sucede si no escribo ;)

      Besos y disculpa la tardanza ^3^

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